6 trucos para dejar de procrastinar

Desde hace unos días tengo pendiente un trabajo y ya llegó el momento de resolverlo. Antes de comenzar me preparo un café, siento que me ayuda con la inspiración. Acomodo mi escritorio ya  que el desorden me distrae un poco. Enciendo la computadora y primero reviso mi correo electrónico por si hay algo urgente que atender, respondo algunos mensajes y limpio el buzón. Antes de iniciar mi tarea, reviso mis redes sociales para saber lo que está pasando. Alguien subió enlace a un artículo que me parece interesante, ¡veamos de qué trata! Me encuentro otro artículo y otro más, doy “me gusta” a algunas publicaciones y comparto otras. Ahora así, es momento de comenzar ese trabajo que he dejado pendiente desde días atrás. Veo el reloj y me doy cuenta de que ya es más del medio día. ¡Qué rápido pasa el tiempo! Decido salir a comer. Apago la computadora pensando que cuando regrese le dedicaré toda mi atención a este trabajo que he ido dejando para después.

Si te identificas con esto, tú –al igual que yo– estás procrastinando. La procrastinación procede del latín procrastinare y que coloquialmente quiere decir “dejar para después”. Se trata de postergar tareas que debes hacer. La procrastinación es cada vez más común en nuestra époco de distracciones constantes –electrónicas o no– y representa un enemigo de tu productividad. Este fenómeno impide que desarrolles todo tu potencial y detrás de él existen muchas razones. Esta actitud dañina puede sabotear tu mejor esfuerzo y quiero compartir contigo algunas estrategias para romper con ella:

  1. Lleva una agenda. Ésta es una buena forma de organizar las tareas. Anota todas las actividades que debes realizar, ordena por prioridad y complejidad cada una de ellas y agrega duraciones y plazos para su realización. Lo más importante es que seas realista y respetes los limites que establezcas.
  2. Regla de los 2 minutos. Cuando organices tu agenda, identifica aquellas actividades que puedas hacer en menos de dos minutos y entonces hazlas en ese momento. Si conviertes esta regla en un hábito, dejarás de acumular pequeñas tareas que luego te quitan tiempo para lo importante. Otra estrategia es que sólo las apuntes y concentres todas esas tareas en ciertos momentos del día o la semana, mucho mejor si es cuando tu energía creativa está en niveles bajos.
  3. Divide las tareas. En muchas ocasiones postergamos el inicio de una actividad porque nos parecen un esfuerzo demasiado grande. La mejor estrategia es dividir la tarea en pequeñas partes que puedas abordar de forma concreta, así rompemos la inmovilidad y avanzamos paso a paso. Como dicen por ahí, “Sólo hay una manera de comer un elefante: un bocado a la vez”. Aunque pensándolo, ¿por qué quisiéramos comer un elefante?
  4. Prémiate. Establece pequeñas recompensas al final de cada tarea, de esta forma podrás encontrar la motivación necesaria para llevar a cabo cualquier actividad. Considera recompensas que no te quiten mucho tiempo.
  5. Desconéctate. Conozco a una persona que trabaja con el televisor encendido, me dice que el ruido de fondo le permite concentrarse. No lo recomiendo porque no funciona para todos, es posible que te distraiga y te saque de tu “flujo”. Mejor piensa en música y, por favor, esconde tu teléfono celular. Hay pocos temas que no puedas atender después.
  6. Delega actividades. Es claro que no somos especialistas en todo, por lo que solicitar ayuda para determinadas actividades pueden ayudarte a avanzar de forma constante y ligera. Contar con un Asistente Ejecutiva Virtual es una buena estrategia que te ayudará a lograr tus metas.

Lo más importante en estas estrategias es la constancia; practica y descubre tus propios trucos para avanzar en tus tareas. Tú, ¿tienes alguno? Compártelo con nosotros y batallemos juntos contra la procrastinación.

¡En 2 horas termina el trabajo de todo el día!

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