Mindfulness, una herramienta eficaz para sacar el estrés de tu vida

En la actualidad el estrés ha presentado un incremento de tal magnitud que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya lo considera una epidemia mundial. Las causas del estrés son múltiples, y este malestar ha comenzado a impactar en el ámbito laboral causando ausentismo, baja productividad y desmotivación, al grado que se trata de una causa a tomar en cuenta en accidentes laborales.

Por suerte, algunas empresas han comenzado a adoptar herramientas para reducir el estrés en sus organizaciones. Una de las técnicas más efectivas para acabar con el estrés y recuperar el equilibrio es el Programa de Reducción de Estrés basado en el Mindfulness o Atención Plena. Este programa se desarrolló hace 30 años el Centro Médico de la Universidad de Massachusetts, y desde entonces ha demostrado su efectividad.

El Mindfulness es entrenamiento que permite a los practicantes desarrollar habilidades internas de auto observación, enseñándoles a detener las reacciones del estrés crónico. Se trata de observar claramente las reacciones corporales y emocionales en el momento en que surgen las situaciones estresantes.

Con el Mindfulness se aprende a prestar atención al momento presente y no al pasado, que puede generar culpa, ni al futuro incierto que suele ocasionar ansiedad. Al enfocar la mente en el momento presente, podemos aceptar las situaciones tal cual son, así como dar respuestas efectivas y logrando los cambios necesarios de manera eficaz.

Si lo anterior no te queda muy claro, te invito a hacer algunas prácticas de Mindfulness que te ayudarán a entender cómo se entrena la mente en la Atención Plena:

  • Respira. Busca un lugar tranquilo, donde nadie te interrumpa por unos minutos. Apaga tu teléfono celular. ¡Vamos, tú puedes! No será por mucho tiempo. Siéntate en una silla cómoda y mantén la espalda recta. Apoya tus pies en el piso, no los cruces. Deja tus manos sueltas, posándolas en tus muslos. Cierra los ojos. Para comenzar, respira profundamente tres veces. Mientras lo haces, nota cómo se infla tu estómago al inhalar y cómo se contrae al exhalar. A partir de ahora, respira normalmente, inhalando por la nariz y exhalando por la boca, sin forzar la entrada y la salida del aire. Este proceso debe hacerse de forma natural. En este punto, con seguridad tu mente ya estará distrayéndote, divagando, haz que tu atención se mantenga en la respiración. Nota cómo entra el aire, nota cómo sale el aire. Mantente respirando por unos minutos más. Al finalizar, observa cómo se reduce tu ansiedad. Repite esta práctica por lo menos una vez al día, y cada vez agrega un poco más de tiempo.
  • Desayuna de forma consiente. Seguro no le dedicas el tiempo suficiente a esta actividad fundamental de tu día. Por hoy, haz el esfuerzo por levantarte un poco más temprano. Siéntate a desayunar sin compañía, dedícate este tiempo a ti. Apaga el celular y las noticias del televisor. Desayuna lentamente, saboreando cada uno de tus alimentos, no pienses en la reunión que tendrás más tarde, ni en las llamadas por hacer. Lleva tu atención a cada bocado, disfrutando la textura, su sabor, incluso su olor. Luego de desayunar puedes retomar tu ritmo. Con seguridad iniciarás tu día con un enfoque diferente, más tranquilo y equilibrado.

Para terminar, te comparto un enlace para que conozcas más sobre el Mindfulness: Cómo meditar en un minuto (inglés).

Andrés Mayo

Andrés es periodista, especialista en medios y procesos de comunicación y fan de Octhopus. Coordina equipos multidisciplinarios, aprovechando lo mejor de cada integrante, para alcanzar de forma creativa las metas de sus clientes. Su trabajo ha sido publicado en Revista +Cultura y en diferentes medios impresos.

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